La solución IREM para las instalaciones hidroeléctricas en isla puede realizarse también con diferentes niveles de automatización, con el fin de satisfacer mejor las necesidades específicas del lugar de instalación.
Partiendo de los sistemas más simples y más difundidos, equipados con turbinas hidroeléctricas de regulación manual, es posible implementar instalaciones completamente automatizadas y telecontroladas.
En estos casos, el cuadro de control y automatización IREM se interconecta con la instalación de utilización y distribución de la energía generada para optimizar al máximo la gestión de los distintos componentes presentes.
Para regular los parámetros eléctricos, el sistema IREM utiliza el principio de funcionamiento a carga constante.
Este sistema, además de tener tiempos de respuesta muy breves (1/150 de segundo), garantiza un alto nivel de Power Quality para los usuarios servidos.
Las necesidades de las instalaciones autónomas varían considerablemente en función del tipo de uso y de la zona geográfica donde están instaladas.
Los lugares caracterizados por una variación notable del caudal disponible y por una gestión compleja de la potencia eléctrica generada — como, por ejemplo, sistemas mixtos con cogeneración de energía eléctrica y térmica — se prestan a instalaciones con un elevado nivel de automatización, incluso en modo isla.
La complejidad de estas instalaciones exige un grupo turbina-generador completamente automatizado, asociado a un cuadro de automatización capaz de gestionar la energía eléctrica producida y las diferentes cargas conectadas.
A menudo, estas centrales hidroeléctricas sustituyen sistemas existentes basados en generación diésel, contribuyendo así a una reducción significativa de las emisiones de CO₂.
